Porque un hijo nos es nacido, hijo os es dado, debemos cambiar nuestra mentalidad y dejar de ver a nuestros hijos como niños, que significa inmaduros y comenzar a verlos como los ve Dios, como la herencia para nuestras vidas «Isaías 9:6 »
La prosperidad de Dios
La siguiente enseñanza nos revela que el concepto de la prosperidad de Dios debe estar ligada a los motivos que tengamos en nuestro corazón, los cuales deben ser siempre correctos.